“El despertar de la conciencia empresarial”

De pronto la naturaleza nos empieza a dar recordatorios cada vez más continuos y más severos. El tema del calentamiento global, del kharma, y de todas las maneras en que la naturaleza nos contesta a nuestro comportamiento de las últimas décadas, es más palpable con cada desastre natural. De la misma manera nos lo empiezan a decir cada raza que ha sido discriminada en la historia, cada sector de la población que ha sido tratado con desprecio, así como cada religión que ha sido perseguida. Ni se diga, de las relaciones obrero patronales que no han sido del todo justas, que empiezan a cobrar cada vez más caro el precio de la productividad, de la calidad, y del poco crecimiento en las empresas que no han tomado en cuenta el factor humano.

Hoy más que nunca, el éxito empresarial se vuelve una palabra más sutil con significados diversos. Ya no podemos hablar de éxito empresarial, sin pensar en el éxito personal de cada uno de los integrantes de una empresa u organización. Los colaboradores, o personas que entregan su tiempo a cambio de un salario, cada vez están más conscientes y receptivos a un trato humano, trato que nunca debió estar separado de una relación de trabajo.

Líderes empresariales cada vez se dan cuenta de la necesidad de participar activamente en lo que llamamos conciencia social. Esta implica no solamente apoyar instituciones benefactoras, plantar árboles, hacer campañas para cuidar el agua, sino cosas más simples, pero muchas veces pasadas por alto: Un mejor trato y una mejor atención a cada una de las personas que nos rodean dentro de la empresa.

Honestidad, respeto y atención,  son valores que no solo se tienen que aplicar para cada uno de los clientes que atiende nuestra empresa, sino que tienen que llevarse a un nivel que sean vividos por toda la organización, así como por todos los aliados que intervienen en la misma, llámense socios, trabajadores, proveedores, etc. Es importante que nuestros colaboradores tengan una atención constante tanto en su desarrollo de habilidades, desarrollo personal, así como en el simple hecho de ser tomados en cuenta para la toma de decisiones que les afectan directamente, así como con las que le afectan a la empresa.

Es grato decir que cada vez veremos más empresarios conscientes de la importancia de estar despiertos a las necesidades de sus trabajadores. Y si habláramos de responsabilidad social, diríamos que la principal responsabilidad que un líder de empresa tiene con la sociedad es lograr utilidades para que sus trabajadores sean bien remunerados y puedan contar con un trabajo de largo plazo que les dé seguridad y sustento familiar. Y que si buscamos rentabilidad, también será lograda (y seremos más responsables socialmente), al momento de atender mejor a los que nos rodean. Lo difícil está en pensar que este despertar de conciencias se hará por arte de magia solo por encontrarnos en el 2015.

Ahora, si los empresarios pudieran visualizar lo rentable que puede volverse una empresa una vez que atendemos a nuestros colaboradores, los tomamos en cuenta, creo que habría dos intenciones poderosas (según cada quien) mediante las cuales las empresas se volverán más exitosas. 1. Un sentido humano por lograr aportarle algo a la sociedad y a nuestro equipo, y 2. Un sentido meramente numérico y financiero que analizará las ventajas de generar un trato más humano y más de equipo, y por ende, se comportará mejor.  En cualquiera de los dos casos, el resultado será colaboradores más efectivos, y se verá incrementada en gran medida la rentabilidad de las empresas que se atrevan a dar el siguiente paso.

Y tú: ¿Ya convertiste a tu empresa en una empresa consciente y despierta? Sino, ¿Qué esperas para empezar a generar mayores dividendos?

 

¿Un verdadero emprendedor “NACE” o “SE HACE”?

Es común encontrar personas con mucho talento para los deportes, para las artes, y no se diga para el mundo de los negocios. Después de analizar muchos de los perfiles de los “Emprendedores Talentosos”, podemos decir que, si bien, existen algunas personas que han nacido con estrella y que parece que todo lo que tocan lo convierten en oro, estas personas son realmente muy pocas. Hay algunas otras que efectivamente obtienen un gran éxito en todo o en casi todo lo que emprenden, pero si observamos bien, casi siempre tendrán a su alrededor personas que a su vez, son muy buenas para algunos aspectos en específico que ayudan a que los negocios exitosos, sean una realidad.

¿Cuántas veces nos hemos preguntado si nacimos con esa bendición, con ese extra que nos hará ser personas con éxito en los negocios, o si tendremos que trabajar con una gran persistencia para que nuestro sueño de ser empresarialmente talentosos, se vuelva realidad?

Esa pregunta puede tener varias respuestas, sin embargo, lo que es cierto es que cuando somos disciplinados y consistentes -que para ello se vuelve hasta “necesario” amar lo que hacemos-, tendremos mucho más probabilidades de lograr nuestros objetivos.

Se dice que hay empresarios con mucho feeling, o con mucho sentido común para hacer negocios. Sin embargo, esto es solo un aspecto de lo que como personas debemos reunir para llamarnos talentosos. El formato de un emprendedor que logra el éxito de manera consistente, me gusta resumirlo en 3 grandes características que reúne en sí mismo, o en su equipo más cercano de colaboradores.

Y me refiero al hecho de ser innovador, a arriesgarse a poner en práctica ideas radicales, negocios disruptivos, y formas de vender distintas a todo lo que en su momento se ha conocido. El segundo aspecto, es el contar con la capacidad técnica y/o capacidad operativa. Esto es contar con la posibilidad de poner en práctica esas ideas radicales, saber usar herramientas, técnicas, y todo lo necesario para que esas innovaciones se vuelvan una realidad. Y por último el tercer aspecto, pero no menos importante, es la habilidad de administrar. Cuando la innovación y la parte técnica se conjugan pero no contamos con un área administrativa, o un talento para administrar, nuestras ideas corren el riesgo de no permanecer en el mercado.

Y así, estas tres características -innovador, técnico y administrador- conjugadas, convertirán casi a cualquiera en un talento para los negocios. Si alguien me preguntara cuál es el santo grial de los negocios, solo le diría que buscara juntar esas tres virtudes, y que practicara muchas veces, con todos los negocios posibles, para que el camino se volviera cada vez más interesante y de resultados.

Los invito a comentar si piensan que un talento, nace, se hace, o una mezcla de ambos.

9 de cada 10 Empresas en México cierran antes de 5 años. ¿Qué pasa con ellas?

En México muchas de las empresas que inician, inician sin una base en la planeación. Hablar de empresas que tienen éxito y de empresas que no logran pasar ni siquiera la primer barrera de los dos años, es hablar de un estilo personal de hacer negocios del líder de cada proyecto.

Para lograr la tan deseada durabilidad en el mundo empresarial con cada proyecto, es importante contar con cuando menos 3 características esenciales: Técnico, Administrador y Emprendedor.

Es importante decir que en México, muchos de los emprendedores inician con una idea y una gran emoción por iniciar una empresa. Los mexicanos tendemos a ser muy apasionados, muy amorosos, y hasta cierto punto muy complacientes, características que si las dejamos que nos dominen, no serán una buena fórmula para generar unas finanzas sanas dentro de una nueva empresa.

Esa pasión que caracteriza el espíritu emprendedor, es importante que sirva para no rendirnos a la primera, y es importante que se convierta en persistencia. Recordemos que el camino de las empresas no es un camino de solamente iniciar, sino que es una carrera prácticamente de “resistencia”. Es como correr un maratón, solo que generalmente no tenemos una meta muy clara de cuánto nos falta para llegar al kilómetro 21. Es ahí donde muchos emprendedores piensan que ya se encuentran en un callejón sin salida, cuando en muchas ocasiones solo falta el último estirón para rebasar ya sea, el punto de equilibrio, el convencer a un socio, a un cliente importante, o simplemente para que su equipo de trabajo permanezca enfocado y productivo.

Un buen estudio de mercado siempre va a ayudar a que la parte emocional del emprendedor tenga un rumbo claro de hacia qué tipo de consumidores se va a enfocar nuestra oferta, siempre y cuando tengamos muy bien definida cuál es nuestra oferta, y que valor le agregará al mercado.

Siempre es mejor una visión de largo plazo a la hora de iniciar un proyecto. Por ello, es recomendable pensar en cómo nos vemos en el futuro y si realmente nos gusta lo que estamos queriendo emprender, ya que viene a ser una especie de matrimonio, que si nos va bien, puede generar muchos hijitos que demandarán aún más de nuestro tiempo y atención. Si esto nos hace felices, adelante con ese proyecto que tienes en mente.

Existen muchas herramientas que nos pueden servir para hacer pruebas antes de lanzarnos a realizar una gran inversión, o los ahorros que tenemos de toda la vida. Existen incubadoras de empresas, simuladores de negocios, y muchos consultores en las distintas áreas. Para mí, lo mejor es aplicar un sistema de manufactura esbelta, también traducida a todas las áreas: Marketing esbelto, contabilidad esbelta, etcétera. De esta manera, estaremos cargando lo menos posible y volviéndonos más eficientes. También, trata de documentar todo el conocimiento que genera tu empresa, para que en ese largo y complejo camino, puedas ir generando muy buenas herramientas y en un futuro las puedas transmitir a otros proyectos, a otras sucursales, a franquiciatarios potenciales, o simplemente para tener una base para mejorar cada día.